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ODONTOINNOVA

El blog de la innovación docente en Odontología

LA IMPORTANCIA DE LAS FACULTADES BIOMÉDICAS

Gleyvis Coro-Montanet Profesora de Universidad Blog ODONTOINNOVA Publicado 30 Octubre 2015

Si no lo estamos o no lo hemos estado nunca, algún día, sin excusas, estaremos enfermos. Os lo juro: afectados, neurálgicos, debiluchos, hechos polvo. Con enfermedades de tipos y grados diferentes, con estados agudos o crónicos, con diagnósticos definitivos, favorables o inciertos. La falta de salud es un estado complementario de la condición saludable. Un yin del yang o su viceversa.

Mucho se ha escrito sobre los recursos humanos y tecnológicos para enfrentar la calamidad del cuerpo. Mucho se ha creado y mejorado en torno a sistemas, protocolos y aspectos deontológicos. Sin embargo, existe un elemento, puramente didáctico, de pedagogía viva, de ascendencia formativa, que se soslaya con frecuencia o que se acepta con parsimonia cuando la enfermedad -aparezca donde aparezca- aparece. Y ese elemento que se olvida, es la calidad (buena o mala) de las facultades biomédicas en el entrenamiento del personal que debe atender a las personas adoloridas de todas las latitudes, en medio de todos los contextos y haciéndoles sufrir lo mínimo posible, dentro de lo que ya sufren. Siento, y lo he percibido más en estas últimas semanas en que he estado desastrosamente enferma, que la labor de las academias biomédicas en la búsqueda de alternativas TIC que adiestren repetidamente a los estudiantes de prácticas preclínicas y clínicas tempranas en modelos inertes y en la repetición inteligente de la maniobra; será un recurso tan necesario como un analgésico, como una vacuna, como la mano del ser querido junto a la mano destrozada por las cánulas. También les juro, por todos los enfermos habidos y por haber, que el día en que se trabaje, desde el aula, desde el primer día de clases, por el desarrollo de una rigurosa didáctica de la mitigación, del manejo adecuado, de la misericordia y la disminución del dolor en las facultades de ciencias médicas -ahora que hay recursos tecnológicos de todo tipo para ello-, la vida, con todos sus inconvenientes, será todavía bella.

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Comentarios (3)
beatriz hernandez (no verificado)
5 Febrero 2016 12:28 pm Responder

Adoro lo que escribes , no te quiero enferma tampoco deprimida . Cuando estoy triste busco tus escritos claro en el facebook porque de otro modo no se buscarlos, algunos me hacen reir ,con otros lloro, algunos me hacen fuerte ,levantan mis animos que ya andaban por el suelo y entonces tengo miedo que mi Amiga del aula se este convirtiendo en mi escritora favorita .la primera condicion la pone mas cerca de mi la segunda siento que la aleja ,sera famosa no se acordara mas de nosotros como suele suceder. CUIDATE Y NO NOS QUITES LA OPORTUNIDAD DE CAMBIARNOS EL DIA Y TALVEZ LA VIDA SOLO UNOS POCOS PUEDEN Y SON USTEDES LOS ARTISTAS . ESCRIBE

Pablo César Gar... (no verificado)
5 Febrero 2016 12:28 pm Responder

Qué importante es el conocimiento personal, ¿verdad Gleyvis? Puedes pasarte muchos años enseñando a los alumnos cómo comportarse cuando tienen el paciente delante; pero el aprendizaje que te ofrece el pasar por el lugar dónde se encuentra el paciente... es infinito. No por eso uno se tiene que alegrar de estar enfermo, pero si no hay más remedio, hay que vivir su historia y aprender al máximo. Simular en nuestras aulas las condiciones que sufren los pacientes puede ser una buena manera de desarrollar empatía y conozco muy pocos estudios que se hayan lanzado a medir eso. Puede ser una vía interesante de investigación y probablemente hasta se podría considerar innovación educativa. Habitualmente preparamos las simulaciones desde el punto de vista del estudiante como futuro profesional. Pero, ¿y si le damos la vuelta y seguimos pensando en su formación, pero desde un punto de vista emocional? Espero que eso pueda, como tú pides, aumentar la calidad del trato del personal sanitario… y la de sus tratamientos también. Get well soon!

Gleyvis (no verificado)
5 Febrero 2016 12:28 pm Responder

Importantísimo Pablo. En medio de la crisis, no dejas de pensar y repensar en qué han fallado los procesos que manejas a diario; y después de ella, te queda una sensación tan clara de lo que falta, y de lo necesario de estar en la piel del otro con la mayor frecuencia posible!!! La línea de mejora para la acción que ves, es la que veo también. Ah, pero cuánto nos cuesta la vuelta emocional cuando los contenidos nos atosigan!!! Seguimos andando. Un abrazo!

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