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Club de ArquiLectura

"Hay muchas veces libros sin Doctor que los lea; hay también otras Doctores que carecen de Libros: lo uno y lo otro es perjudicial en la República, y así en la Arquitectura si no se leen son superfluos los Libros". (Juan Caramuel, 1678)

VENECIA SIN MÍ

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura Blog Club de ArquiLectura Publicado 01 Marzo 2013

A estas alturas de curso, trimestralmente agotados, nada mejor que incorporar al Club una lectura evasora, que sume aventura y ensueño y deshaga inútiles sinapsis; para esto, nadie como Hugo Pratt, maestro entre maestros.

 

Y de todas las andanzas de Corto Maltés, ésta es la que mejor encaja con nuestros estatutos desde el momento en que es una Ciudad su protagonista y los personajes y la trama la excusa para recrear su atmósfera única, y no al revés. Se podría decir que lo mismo pasa en Tango, pero al fin y al cabo, Pratt es ante todo veneciano, por mucho que sentara cátedra también en Buenos Aires con tantos buenos frutos (allí fue y volvió nuestro Carlos Cruz, conocido aquí por Juanjo y en el resto del mundo por toda su extensa obra).

 

Este mes nos quedamos pues con la maravillosa Fábula de Venecia (ISBN 84-96370-44-5), para respirar en el único barrio de allí que aún hoy vive libre del turismo: el barrio judío, el ghetto donde la cábala es todavía rectora de conciencias, donde se nota más que en ningún otro sitio que no somos venecianos, donde todavía puede brillar una daga en la noche plateada.

 

 

Y es que Corto Maltés, pese a su sangre gitana y española, mestizada con la marinería del imperio británico, no puede renunciar sin embargo a la ascendencia viajera que imprime ser dibujado por un veneciano, descendiente sentimental de Marco Polo y, como éste, autor de tantos libros de las maravillas.

A disfrutar.

 

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