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Club de ArquiLectura

"Hay muchas veces libros sin Doctor que los lea; hay también otras Doctores que carecen de Libros: lo uno y lo otro es perjudicial en la República, y así en la Arquitectura si no se leen son superfluos los Libros". (Juan Caramuel, 1678)

INDIGNACIÓN

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura Blog Club de ArquiLectura Publicado 02 Enero 2013

En otros tiempos, cuando se planteaba la necesidad de una renovación de legislaciones o planes de estudio, comisiones formadas por verdaderos expertos realizaban estudios sobre los que fundamentar sus propuestas, estudios que se convertían en accesibles a todos los agentes implicados, y que eran la verdadera motivación de esos cambios. Valga de ejemplo la publicación que me sirve de excusa este mes, en la que se sintetiza un completo análisis de la organización de los estudios técnicos en la que era, probablemente, una de las mejores escuelas del mundo en esa época. Un paso previo antes de proponer algo nuevo (todo lo que no es tradición, es plagio, como sabemos).

Traigo esto a colación porque me pilla por sorpresa la publicación de un proyecto de ley de “servicios profesionales” (sic) precisamente durante la redacción de una ponencia sobre cómo mejorar nuestro plan de estudios y con él nuestro modelo profesional, competencial y colegial. Y esta coincidencia me ha hecho sentirme francamente estúpido. Porque el caso es que para mi propuesta de 2.500 palabras me he documentado durante muchas horas, consultado fuentes tan dispares como autorizadas, motivado cada uno de los aspectos tratados, sintetizado experiencia e investigación e unos cuantos años. Que el resultado sea bueno o malo, útil o inútil, otros lo juzgarán. Pero nadie podrá decir que al menos no es una propuesta trabajada y razonada.

Y claro, esto contrasta enormemente con el borrador aludido. Su lectura parte de una exposición de motivos banal y sin fundamento cuando no directamente falaz. Y de ahí, Spielberg dixit, vamos hacia arriba, hasta llegar a los “beneficios potenciales” que cierran el documento, beneficios que llegan hasta la petulancia de cuantificarse en forma de porcentaje, y que tenemos que creer mediante acto de fe al no contar de nuevo con otra sustentación que las ensoñaciones del anónimo redactor.

Sobre contenido e intenciones de este borrador y de porqué los ingenieros llevan meses debatiendo y los arquitectos acabamos de enterarnos, remito a la red, repleta de opiniones. De que sus peores consecuencias no vendrán del desprecio al arquitecto, que ya es bastante, sino del ataque al aparejador, lo puedo certificar, tratándose de una titulación/profesión insustituible, que sin embargo cavó su propia fosa cuando con ceguera permitió -¡por dos veces!- cambiar su nombre en vez de defender su histórica especificidad. Y de que a esta nueva muestra de la arbitrariedad y falta de preparación de quien administra nuestros recursos se debería contestar exigiendo responsabilidad, hablaré en otro foro (www.otradiversidaddecriaturas.blogspot.com).

No se entienda mi indignación como un asunto de corporativismo. Quien me conoce, y especialmente mis alumnos, saben lo crítico que soy con mi profesión y la de años que llevo argumentando contra sus males, que son muchos y provocados por nosotros mismos. No, no se trata de corporativismo. Se trata de indignación intelectual, y del hastío que produce comprobar que mientras a muchos se nos exige motivar, justificar y firmar nuestro trabajo, a otros cuya labor es de una repercusión abismalmente superior se les permite ampararse en el anonimato y atacar con ignorancia y temeridad profesiones que desconocen por completo.

Bien, ya que a esta gente le da igual que su casa se la haga un ingeniero agrónomo o un arquitecto, con suerte les vigilará su salud un veterinario, y no un médico. Total, si les da lo mismo vivir en un establo… Lo que ya no sé es si enviar mi ponencia o prenderle fuego, la verdad.

El mes que viene vuelvo a los libros, prometido.

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Comentarios (8)
José Jurado (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

1. no vuelvas a los libros, o no solo a ellos. Tu sincera indignación es viento fresco en un mundo twitter de 170 caracteres (o son 140?) 2. recomendar Arnold Toynbee y sus escritos sobre los auges y declives de Civilizaciones. Estamos como civilización (acotad donde queráis, occidental, europea ...) en declive que, visto en la figura de Roma (pan y circo), es fácil de constatar a toro pasado, pero cuesta aceptar cuando vives dentro ...en el día a día ...de aquellos barros, estos lodos todo esto desde la constatación, no del pesimismo un sincero abrazo

Alvaro Galmés (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

El problema es por qué esta sociedad prefiere vivir en establos. Los polÍticos nos tratan cono a bo... La cultura es un mercadeo para bu... Los eventos culturales mas populares son para manadas de cor... El juego lo han hacho los poderosos desde hace mucho tiempo. TRABAJEMOS POR DARLE LA VUELTA!!!

Anónimo (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

El cómo se hacen las cosas no deja de ser desesperante, y es una pena que la exigencia a que se obliga a unas profesiones (ingenieros, arquitectos y farmacéuticos, por ejemplo) no exista entre quienes las regulan. Dicho esto, y continuando lo comentado en la reciente reunión de claustro, lo que es estéril es pelear por una tarta que ya no existe, que tarde o temprano iba a desaparecer y que, honestamente, no siempre el colectivo de arquitectos ha aprovechado responsablemente. Es decir, que sirva esta puntilla a un modelo profesional (que había tocado fondo hace muchos años, entre otras cosas por nuestra propia ceguera) como revulsivo para que los arquitectos ocupen tantos huecos que hay en la Sociedad en los que sus competencias son idóneas. Muchos fines de carrera de la UEM, que van más allá de una simple solución edificatoria, implican territorio, movimiento social, economía, sostenibilidad, y apuntan en esa dirección. Nuevos arquitectos para una mejor Sociedad, esta es la clave.

Ingeniero (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

Expongo mi opinión en lo que se refiere a la perdida de competencias exlcusivas de los arqutiectos EN EDIFICACIÓN con el nuevo proyecto de ley. Yo creo que los “distintos” no son el resto de arquitectos del mundo no sabiendo de construcción o estructuras, sino los españoles queriendo saber de ello. En el resto del mundo arquitecto=diseñador de edificios. Para eso existen, sin ir más lejos, los structural engineers. Quiera el COAM o no, por ahí va a ir la cosa, también en España, a que los arquitectos se dediquen a la función estética de la edificación, que también es importante, cuándo lo es, claro, no para construir chalets adosados cuadrados de ladrillo visto y cobrar solo por firmar. Yo defiendo la figura del arquitecto porque me gusta como “espectador” la buena arquitectura, lo que no defiendo es la posición del “Superman de la construcción”, que quiere saber de todo y por el que todo tiene que pasar, con competencias exclusivas. Eso no es defender la arquitectura, eso es defender el parné que da firmar proyectos, buenos o malos, con arquitectura de verdad o sin ella.

Artemisa Espinosa (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

Señor Ingeniero, sin ánimo de ofender a nadie... ¿por qué en España siempre nos dedicamos a igualarnos al resto del mundo "por la baja"? En estos tiempos tan pesimistas, donde nuestra formación es bienvenida en todas partes menos en nuestro propio país, ¿por qué nos dedicamos a perder lo que, por casualidad o por trabajo de muchos, tenemos mejor que el resto? Tristeza es lo que siento al leer sus palabras, y frustración por todos los compañeros que nos seguimos formando día a día con la idea no de ser superhéroes, como usted dice, sino de poder ofrecer a quien lo necesite lo mejor de nuestra profesión: la capacidad de ser tan transversal en nuestra disciplina como para poder trabajar con la misma intensidad desde la escala urbana hasta la escala mobiliario. Yo voto por grupos de trabajo interdisciplinar, pero no por cápsulas de trabajo encorsetado que no se relacionen -ni les importe- unas con otras. No tiene ningún sentido que nosotros nos dediquemos a dibujar "artisteces" y ustedes a conseguir que no se caigan. ¿O acaso es así como quiere trabajar usted? Porque si así va el futuro, yo prefiero dedicarme a otra cosa.

Ricardo (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

Como antiguo alumno. Un compañero y yo hemos creado un blog en el que hemos colgado una entrada precisamente hablando de esto, de las competencias pero sobretodo DE LA FORMACION. Nos comentaba en ella una persona que quiza debieran llamarse Ingenieros de la Arquitectura, a lo que solo puede contestarle que si quiere realizar obras con una organizacion funcional que de buenos resultados, deberá adquirir ciertos conocimientos que aprendemos a lo largo de nuestra carrera, a organizar espacios, aprovechamiento de los mismos...pero entoces, con todo ese conocimiento se llamara ARQUITECTO. Con permiso del blogger cuelgo el link: http://hago-loque-hago.blogspot.com.es/2013/02/por-que-los-ingenieros-no-deben-hacer.html Muchas gracias.

Fernando Espuelas (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

¿Cómo explicar a ciertos ingenieros, tan pragmáticos ellos, que no hay diferencia entre verdad y belleza, que un puente de Eiffel o de Manterola es bello porque está estrictamente diseñado? ¿Cómo decirles que si piensan que el arquitecto no debe saber de cálculo de estrcuturas ni de construcción ni de instalaciones, no sé porqué ellos tienen que saber simultáneamente de acero, hormigón, asfalto y balbulería? ¿Cómo argumentar que dentro de su profesión hay también nichos de ineptitud de compañeros suyos que ni saben diseñar una rotonda ni siquiera rotular con lógica los carteles de una autopista? ¿Por qué esconden tras "la marcha de los tiempos" lo que no es más que interés corporativo por copar más trozo de un pastel que no les corresponden, es más, con el que se van a indigestar?

Ingeniero (no verificado)
5 Febrero 2016 12:18 pm Responder

Respecto al comentario del Sr. Ingeniero coincido en el de que un arquitecto no se debe considerar el "superman" de la construcción, también están los ingenieros de caminos o iindustriales (construcciones metalicas y estructuras industriales) pero por otro lado estoy en contra de esa nueva "ley" nosotros tenemos que apostar por nuestro modelo la ccalidad de nuestros arquitectos e ingenieros me siento mas ttranquilo y seguro en un bloque de viviendas proyectado por un arquitecto, un puente por un ingeniero de caminos, un sistema de información por un ingeniero en informática etc...

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