UEM

Club de ArquiLectura

"Hay muchas veces libros sin Doctor que los lea; hay también otras Doctores que carecen de Libros: lo uno y lo otro es perjudicial en la República, y así en la Arquitectura si no se leen son superfluos los Libros". (Juan Caramuel, 1678)

EL TRIUNFO DEL ARQUITECTO = THE TRIUMPH OF ARCHITECT

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura Blog Club de ArquiLectura Publicado 04 Diciembre 2013

La reedición de algunos ensayos de Adolf Loos en una vistosa colección, nos servirá de excusa este mes para celebrar el aniversario (el próximo día 10 se cumplen 143 años de su nacimiento) de uno de los arquitectos más sólidos de la era contemporánea, poseedor de una clara visión de lo que debe significar la profesión de arquitecto, a la que siempre exaltó por encima de roles mesiánicos o mediáticos.

 

Como acertadamente nos prevenía el maestro Paco Alonso, el material favorito de los arquitectos actuales es el papel cuché de las revistas, y parece que hoy la única meta es conseguir el reconocimiento de nuestros compañeros (ni siquiera de nuestros clientes, que más de una vez son despreciados olvidando que son la única razón de nuestro trabajo). Así, los que antes se vestían de negro y ahora usan pantalones de cuadros y jerséis de vivos colores (según la aguda observación de Fredy Massad) practican la endogamia más penosa, alejándonos cada vez más de una Sociedad que cada vez cuenta menos con nosotros.

 

 

Adolf Loos, cuya vida y profesión no fueron siempre fáciles, tuvo en su vejez la mejor recompensa posible a su coherencia, el triunfo del verdadero Arquitecto. Contaba Richard Neutra, su discípulo y amigo, que Loos estaba ya prácticamente retirado cuando recibió un cheque y una carta de un cliente de veinticinco años atrás. En ella le describía cómo la vivienda que Loos le diseñó entonces le seguía sirviendo a su mujer y a él con perfecta adecuación: “todos los que nos quieren creen que (la casa) no ha envejecido y que continúa renovando nuestro espíritu y ayudándonos a vivir”. Y puesto que el resto de sus amigos, veinticinco años después, necesitaban hacerse casas nuevas, tal cliente entendía justo volver a pagarle sus honorarios, porque a él no le hacía ninguna falta renovar su hogar.

 

Creo que esta anécdota ilustra perfectamente cuál es la medida de las cosas, al menos, desde mi punto de vista. Si yo terminara mi carrera profesional con el agradecimiento de un cliente “por haberse esforzado tanto por comprender nuestro espíritu y lo que podía perdurar en nuestra vida”, creo que no necesitaría mucho más para entender que había realizado bien mi trabajo. Como Neutra aprendió de Loos, la virtud arquitectónica es un valor permanente, y sólo se puede alcanzar desde el correcto entendimiento de nuestra obligación profesional. Cualquier otra cosa no son más que fuegos de artificio. . . .

 

 

 

The reissue of some essays of Adolf Loos in a colorful collection, it will be a excuse this month to celebrate the anniversary (on the 10th of December, 143 years of his birth are met) one of the solidest architects of the modern era, possessing a clear vision of what it should mean the architectural profession, which always exalted above messianic or media roles.

 

As we rightly were warned by the master Paco Alonso, the favorite building material is for the current architects the coated paper for magazines, and it seems that today the only goal is to achieve the recognition of our peers (even more than of our clients, that are usually despised, forgetting that are the only reason for our work). Thus, previously wore black clothes and now use charted trousers and colorful sweaters (as keen observation of Fredy Massad) practice the most painful inbreeding, increasingly moving away from a society that is decreasingly counting less with us.

 

Adolf Loos, whose life and career were not always easy, in his old age had the best reward for his consistency, the triumph of the true Architect. Richard Neutra, his disciple and friend, told that Loos was practically retired when he received a check and a letter from a client of twenty-five years ago. In it he described how the Loos housing design then, was serving him and his wife in a perfect match even today: "all the people who loves us believe that (the house) has not aged and continues to renew our spirits and help us to live". And since the rest of his friends -twenty five years later- needs new homes to be done, that client understand it is fair to pay again his fees, because he didn’t have to renovate his house.

 

I think this story illustrates perfectly what is the measure of things, at least from my point of view. If I end my career with a client appreciation like "for his efforts to understand both our spirit and what he could endure in our lives", I don’t need any more to understand that I did my job well done. As Neutra learned from Loos, architectural virtue is a permanent value, and can only be reached from the correct understanding of our professional obligation. Everything else is just fireworks.

...

Compartir en Twitter Compartir en Facebook Share in LinkedIn
Comentarios
Deja un comentario
Posts relacionados
Sin imagen
04Abril
Leer más

APROVECHANDO LA COYUNTURA

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura

Blog Club de ArquiLectura

A aquellos que se consuelan pensando que una...

Leer más
Sin imagen
23Mayo
Leer más

EL NOBLE ACTO DE CONSTRUIR = THE NOBLE ACT OF BUILDING

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura

Blog Club de ArquiLectura

La vorágine edificatoria en que hemos vivido...

Leer más
Sin imagen
21Noviembre
Leer más

Hoy hablamos de MI LIBRO

Carlos Javier Irisarri Martínez Profesor de Deontología e Historia del Arte y Arquitectura

Blog Club de ArquiLectura

Leer más