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Babel World

El blog del Departamento de Traducción y Comunicación Intercultural (TCI). A través de este blog, nuestro departamento quiere compartir contigo información, reflexiones, comentarios, trucos, sugerencias y datos de interés sobre diferentes aspectos en relación con el Grado en Traducción y Comunicación Intercultural. Te invitamos a que participes y hagas de este blog un espacio vivo y dinámico donde poder intercambiar ideas con el resto de la comunidad en la Red. Al terminar su lectura tendrás la posibilidad de publicar tu post o entry y así ampliar la información difundida.

episode 126: Consulta a los expertos en su hábitat (visita al Jardín Botánico)

Babel World Blog del Grado en Traducción y Comunicación Intercultural de la UEV Blog Babel World Published 21 March 2018

Una de las cosas más bonitas de la traducción es la posibilidad de aprender sobre temas que uno nunca se hubiera imaginado a sí mismo investigando. Hemos traducido textos sobre nanotecnología, aviones, barricas, trajes de neopreno… y, esta vez, las plantas que crecen en la Albufera. Y como no hay mejor manera de conocer que viendo, el miércoles 7 de marzo visitamos el Jardín Botánico de Valencia con dos objetivos: para descubrirlo o redescubrirlo, en el caso de algunos, y para poder consultarle a la experta, la bióloga Olga Mayoral, las dudas sobre la traducción científica que teníamos entre manos. La visita guiada por el jardín que nos hizo fue en inglés, por lo que pudimos aprender mucha terminología botánica. Nos acompañaron también Sergio Ripoll, que se define a sí mismo como un «biólogo con una gran afición por el mundo vegetal y por la divulgación» y la traductora-intérprete Adriana Pallero. Junto con Olga, están implicados en un proyecto que une botánica y tecnología en una aplicación móvil que pretende acercar las plantas al público interesado (Quick Natura). Fue una suerte poder contar con todos ellos porque aprendimos sobre botánica, conocimos una aplicación que puede resultar muy interesante cuando vamos a visitar algún parque de la ciudad y pudimos aprovechar la presencia de una colega de profesión para preguntarle sobre el mundillo de la traducción e interpretación. Desde aquí, muchas gracias a los tres.

El Jardín Botánico, desde su creación en el siglo XVI, está ligado a la Universidad de Valencia (inicialmente a los estudios de Medicina). Se desconoce su emplazamiento original, porque fue cambiando de lugar varias veces, pero desde el siglo XVIII está situado en la zona de extramuros (muy cerca de las Torres de Quart donde se ven las marcas de los cañonazos que dispararon las tropas napoleónicas, instaladas allí, durante la Guerra de la Independencia), en el antiguo Huerto de Tramoyeres. Como buen jardín botánico, se basa en tres patas fundamentales: la investigación, la conservación y la educación.

Una vez dentro de sus muros, desaparece el ruido del tráfico, los humos, las prisas y la gente corriendo de un lado a otro. Es un bosque urbano donde conviven más de 4500 especies diferentes ordenadas en 20 colecciones. Delante de un ejemplar de la colección de los cuercos (oak trees), concretamente una encina o carrasca (famosa en nuestro país por su fruto, la bellota, y los animales que la comen), hablamos de taxonomía, de cómo clasificar y nombrar todas esas especies (y de la información que nos dan los nombres), con una mención especial a Linneo (Quercus ilex L.) y a Cavanilles (Convolvulus valentinus Cav.).Escuchando atentamente delante de la encina

Descubrimos que, a pesar de que siempre pintamos los troncos marrones, también los hay verdes, como el del Brachychiton, cuando es joven. Con este árbol y gracias a la curiosidad de los presentes, aprendimos que los árboles no solo respiran por los estomas de las hojas, sino que lo hacen también por las lenticelas, sobre todo en las épocas en las que los árboles caducifolios pierden las hojas. Además, nos explicaron que otras especies utilizan las raíces para obtener oxígeno, de ahí que sobresalgan del fango en el que suelen habitar estas especies.

También descubrimos que hay palmeras (palmtrees) con un tronco liso y cuya madera se usa para elaborar los tamtans, que los helechos (ferns) no tienen flores y se reproducen por esporas, que se ven como puntitos o estrías normalmente debajo de las hojas, incluso vimos cómo en algunos casos crecían clones encima de las hojas que luego caen y siguen creciendo en la tierra.

Palmera de tronco liso

Invernadero de los helechos

Siempre nos han dicho que las plantas necesitan aire, tierra y agua para crecer, pues no, hay «plantas o claveles del aire» que no necesitan tierra para crecer. Aunque su hábitat natural es América, nos comentaron que se ven mucho por el norte de España.

La «planta mágica» o «planta voladora», así la bautizamos

Nos detuvimos para admirar, como niños, las plantas carnívoras (carnivorous plants).  El nombre asusta, pero las pobres son realmente insectívoras, y tampoco les demos una mosca muy grande porque las «empachamos». Las que se mueven para atrapar los insectos sufren mucho de estrés y les supone un gasto energético enorme esos movimientos. Hay otras que no requieren tanta energía porque tienen bolsas donde quedan atrapados los insectos y donde los jugos digestivos los digieren, otras tiene pelos pegajosos y otros sistemas de trampas muy elaborados. Ojo con las peques.

Plantas insectívoras con pelos pegajosos. En la foto inferior se aprecia un insecto atrapado

La época quizás no sea la mejor para admirar las plantas acuáticas, pero pudimos ver la planta del papiro, muy importante para nuestra profesión, y que muchos confunden con la planta de la chufa (tiger nut), ambas del mismo género (Cyperus).

Planta del papiro (la que está en la estructura de acero)

Tuvimos momento sesión de fotos delante de las cactáceas (originarias de América), los cactus de toda la vida, pero tamaño gigante. A pesar de su supuesto parecido, aprendimos que el aloe no pertenece a ese género.

Familia de las cactáceas

También nos detuvimos a admirar un fósil viviente, el Ginkgo biloba, conocido por sus propiedades medicinales. Era un ejemplar masculino en este caso. Nos vino bien en este caso porque, al parecer, los ejemplares femeninos tienen unos frutos que según algunos huelen muy mal (como bombas fétidas [stink bombs]), incluso a distancias no muy grandes.

Tronco de ejemplar macho de Ginkgo biloba

Hablamos de plantas invasoras (invasive plants), incluso algunas de ellas autóctonas (native plants), de plantas exóticas o alóctonas (alien plants, que no deben confundirse en la traducción con exotic plants) y de la necesidad de controlar lo que plantamos y dónde lo plantamos.

En el Jardín Botánico, no solo hay biodiversidad, también hay arquitectura, en la que predomina el hierro y el ladrillo, con los distintos invernaderos (en el tropical es donde trabajaban antiguamente), el umbráculo, el edificio moderno de investigación, y obras de arte dispersas entre las especies vegetales, sin olvidar los gatos que se refugian en el jardín.

La visita se nos hizo corta, pero el Jardín Botánico está ahí para disfrutar de un bonito paseo, para entretenerse con los gatos, para pasar un rato leyendo en los bancos o para traducir o preparar una interpretación en un lugar tranquilo y enriquecedor.

Margarita De Mingo y Gisela Abad

Créditos fotográficos: Lamia Al-Naddaf, Christina Kalkani y Ana Jagelovica

 

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