UEM

La empresa es un mundo, y el mundo es una empresa

Temas de actualidad económica y empresarial nacional e internacional, organización, dirección y estrategia empresarial, panorama y nuevas tendencias en los negocios, emprendimiento, capital humano.

¿VIENE OTRA CRISIS ECONÓMICA?

Máximo Cortés Navajas Prof. Dr. D. Empresa Blog La empresa es un mundo, y el mundo es una empresa Published 25 April 2019

Son cada vez más comunes las opiniones de expertos y entidades especializadas, que coinciden en revelar la existencia de síntomas y señales preocupantes en el panorama económico y empresarial, que podrían terminar desembocando en una nueva crisis económica mundial. Es verdad que no parecen concurrir desencadenantes tan potentes como los que provocaron la crisis iniciada en el 2008-2009 (como fueron entre otros los asuntos de las hipotecas subprime, la burbuja inmobiliaria y la caída de Lehman Brothers con sus consecuencias derivadas), si bien entonces tampoco parecía que existiesen y se considerasen esos riesgos tan nocivos, y fueron pocas las voces que previeron el batacazo financiero o dimensionaron sus efectos y su duración.

En cuanto a la fiabilidad de las predicciones y previsiones en sí, el célebre economista premio nobel, Schumpeter, decía que los mercados habían predicho cinco de las últimas nueve crisis. A este respecto, podemos añadir la sarcástica frase del académico y humorista canadiense Laurence Peter: “Economista es el que te dirá mañana por qué lo que predijo ayer no se ha cumplido hoy”.

Parece que, efectivamente, hay un caldo de cultivo que justifica los cantos de sirena y las voces de alarma. A nivel mundial, a nadie se le puede escapar a estas alturas que factores como el interminable Brexit, la guerra comercial EEUU – China, la caída de demanda interna en muchos países, la precariedad laboral y, el proceso de reinvención y transformación digital de las compañías empresariales, estén provocando incertidumbre y zozobra, justificando así que las expectativas se tornen ciertamente pesimistas en muchos casos.

En EEUU, a pesar del crecimiento de su economía según últimos datos (2,6% en el último trimestre del 2018), y de mantener la inflación y el empleo dentro de los niveles esperados, se han vislumbrado signos de precaución. La propia Reserva Federal se está mostrando cauta en la implantación de medidas y en sus vaticinios. China, por su parte, ha reducido sus expectativas de crecimiento para el 2019, y ha activado medidas de impulso para su economía, basadas en incentivos fiscales y un mayor apoyo a las pymes. La evolución de estos países y su posible futuro entendimiento serán claves, debido a su relevancia y nivel de influencia en la economía global.

En la zona Euro, hasta el motor de la economía, Alemania, presenta síntomas de fatiga, con descenso de demanda externa y pendiente de la reconversión de su potente industria automovilística, con gran parte de ella basada en el denostado diésel. Francia, por su lado, está envuelta en problemas y revueltas sociales de las clases obreras y desfavorecidas, y en el resto de países, como en el caso de Italia, los esperanzadores crecimientos de los años anteriores se ralentizan o estancan y el déficit público tiende a aumentar. A todo esto, hay que añadir el ya comentado asunto del Brexit, valorando tanto las repercusiones a nivel general como las particulares para cada estado, en cuanto a las relaciones comerciales con Reino Unido.

En el sector bancario, los bajos tipos de interés siguen desasosegando a diversos agentes financieros, a la espera de las decisiones del Banco Central Europeo. De momento no se prevén movimientos en este sentido. Por otro lado, son varias las compañías multinacionales que se apuntan a anunciar profit warning (resultados esperados por debajo de lo previsto) o cuanto menos, han reducido sus expectativas de ventas.

En cuanto a España, además de las repercusiones de los factores a nivel global, hay que añadir una serie de cuestiones ineludibles, entre las que destacan las siguientes:

  • La incertidumbre política, con los partidos además rehuyendo pronunciarse sobre como afrontar una posible crisis y el riesgo real de que se produzca. A esto hay que añadir la situación de Cataluña, que retrae a inversores y daña la imagen de marca país.
  • La caída de demanda a nivel interno y externo (por ejemplo, en el sector del automóvil). Otro hecho significativo es la caída de las exportaciones de productos como la alimentación y bebidas, causado por el parón de consumo en los mercados exteriores receptores.
  • El menor crecimiento del turismo (sector estratégico que supone el 11% del PIB), debido entre otros motivos a la recuperación de mercados en países como Turquía, Túnez o Egipto, junto a cierta falta de definición del modelo futuro a seguir.
  • La amenaza de crecimiento del paro y de la inseguridad laboral, así como el incremento del nivel de endeudamiento del Estado, de las administraciones y entidades públicas, de las empresas y de los particulares. La deuda pública sigue creciendo situándose en 1,18 billones de euros (máximo histórico, casi un 100% del PIB), según el Banco de España.
  • El déficit público parece que se contiene por debajo del 3% del PIB, por lo que se puede salir de la zona de advertencia de Bruselas. Aun así, se sigue estando en los puestos más altos de déficit de la zona euro. España es uno de los países europeos que menos ingresos tiene vía impuestos, entre otras cosas por el mayor nivel de economía sumergida, lo que hace que se tenga a su vez que contener el gasto público.
  • Curiosamente, como ya ocurrió en el contexto de la última crisis, el mercado inmobiliario sí que disfruta de una situación alcista (6% de subida anual media en los precios de vivienda), lo que hace cuestionarse si podemos estar asistiendo a la creación de una renovada burbuja. Si bien, también hay promotoras que ya anticipan y vislumbran el desinfle o pinchazo para finales de año.

La situación generalizada de endeudamiento público, tanto en España como en otros países, hace que actualmente no exista colchón para aguantar una crisis tan virulenta como la anterior y, los tipos de interés, tampoco tienen margen para reducirse más, como sí ocurría al menos en el escenario vivido en el 2008.

Lo que hay que decir es que, de momento, las previsiones de diversos organismos como el FMI, Banco Mundial, Comisión Europea, Eurostat, consultoras internacionales y entidades financieras, muestran en la mayor parte de los indicadores para los próximos meses, revisiones a la baja de los datos de crecimiento, o bien que los incrementos no van a alcanzar las cotas de los dos años anteriores, lo que invita a pensar en un escenario de rendimientos y beneficios más contenido, prudente y conservador, y, en el peor de los casos, a pensar en una situación de recesión que estará muy condicionada al devenir de los acontecimientos comentados.

A los factores de índole más económica, hay que añadir circunstancias globales cada vez más preocupantes e influyentes, relativas a la situación medioambiental y sus efectos, a aspectos demográficos como el envejecimiento de la población y los bajos niveles de natalidad (tener un hijo en el futuro puede estar reservado para valientes, inconscientes, temerarios o bien personas pudientes con porvenir asegurado), así como factores sociales como el problema de la migración y el distanciamiento económico y el reparto de riqueza entre países.

No conviene caer en derrotismos ni situaciones de pánico contagiosas. Pero sí tendremos que estar en guardia y en posición de alerta ante posibles negros nubarrones. Ya ha quedado suficientemente demostrada la habilidad de la especie humana para tropezar dos veces (o más si es preciso) con la misma piedra.

Share in Twitter Share in Facebook Share in LinkedIn
Comments (3)
María Rodríguez (not verified)
26 April 2019 06:18 pm Reply

Como bien señala el artículo, lo más preocupante si viene otra crisis es que las condiciones para aguantar sus efectos, tanto a nivel estatal como a nivel particular para empresas y ciudadanos, son aún peores debido al endeudamiento, la situación laboral y la inestabilidad empresarial.

JUANJO ROSAS (not verified)
17 May 2019 06:22 pm Reply

Me ha resultado muy interesante el artículo. Pienso que actualmente hay cierto alarmismo, porque los datos económicos a nivel mundial no son tan preocupantes como para pensar en una crisis tan fuerte como la anterior, y quizá hay ciertos grupos interesados en generar cizaña, que son los que siempre terminan por aprovecharse de las turbulencias de los mercados.

Pablo Pérez (not verified)
20 June 2019 10:13 pm Reply

Los datos más alarmantes son los altos niveles de deuda en países de la zona Euro como España o Italia, a lo que se unen las inestabilidades políticas y desentendimientos de los distintos gobiernos, lo que provoca más incertidumbre y por tanto más dificultades para atraer inversiones productivas.

Leave a comment
Related posts
Sin imagen
15July
Read More

Objectives

Read More

Sin imagen
27July
Read More

Meltdown

Read More

Sin imagen
28January
Read More

Reading and Writing

You've been studying English for years now, practically all your life. You're an expert at "fill in the blanks" and can look at a "right...
Read More