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La empresa es un mundo, y el mundo es una empresa

Temas de actualidad económica y empresarial nacional e internacional, organización, dirección y estrategia empresarial, panorama y nuevas tendencias en los negocios, emprendimiento, capital humano.

UNA HORA MENOS...EN ESPAÑA

Máximo Cortés Navajas Prof. Dr. D. Empresa Blog La empresa es un mundo, y el mundo es una empresa Published 30 March 2017

Hemos entrado en el horario de verano y la polémica se reaviva, principalmente respecto a dos cuestiones: ¿Hasta qué punto resulta beneficioso el cambio de hora? ¿Debería España retrasar una hora los relojes de forma permanente, para ajustarse así al huso horario que geográficamente le corresponde?

En cuanto a la primera cuestión, el pasado mes de octubre, con el anterior cambio de hora, ya se plantearon en un artículo del blog una serie de consideraciones (ver: Cambio de horario: el misterio del ahorro). En este caso, el fin principal es adecuar el período activo de las personas (en los hogares, empresas, ciudades…) a las horas de luminosidad solar, con objeto de consumir menos luz eléctrica y obtener un ahorro energético conjunto. Se cuenta que, ya en el siglo XVIII, Benjamin Franklin fue pionero en propulsar estas medidas con objeto de ahorrar en velas y aceite de las lámparas y que, a  partir de la primera guerra mundial, se  empezó a aplicar de forma más genérica y regulada para un mejor aprovechamiento de recursos como el carbón.

Esta circunstancia es de obligado cumplimiento para todos los países de la UE (siguiendo una directiva del 2001 al respecto), con los que hay que mantenerse sincronizados y, por tanto, no se pueden suprimir de forma unilateral estos ajustes, realizados dos veces al año (se crea de alguna forma una nueva manera de dividir el tiempo, con estaciones temporales marcadas por los 2 cambios de hora al año que tenemos que asumir).

Respecto a la segunda cuestión expuesta al inicio, actualmente existe una asociación denominada ARHOE (Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios en España), que defiende y difunde con fuerza la conveniencia de que España, se equipare al horario de países como Reino Unido, Portugal o las propias Islas Canarias, según le corresponde por su ubicación en el mapa y en referencia al meridiano de Greenwich, quedando por el contrario con el desfase de una hora respecto a la mayoría de países de la UE .

De esta forma, amanecería y anochecería una hora antes  de reloj, lo que, según los argumentos de los defensores de esta postura, supondría una mejora en la calidad de vida de las personas, ya que el organismo y sus biorritmos se ajustarían a un ciclo natural más coherente, se llegaría a dormir mejor y a tener unos hábitos más racionales, similares a otros países de Europa (comer y cenar antes, por ejemplo, y concentrar más las horas de trabajo en una franja del día). Todo esto redundaría en mejoras psicosociales, en una mayor conciliación de lo familiar con lo laboral y, por ende, en un incremento del rendimiento y la productividad de los individuos. España lleva instaurado este adelanto horario desde los años 40, cuando se equiparó inicialmente al horario alemán y posteriormente también al de los países vecinos aliados como Francia.

Ante estas razones, existen posturas contrarias, como la de algunos relevantes físicos del ámbito científico y académico, que cuestionan la interpretación que se realiza de los meridianos y el hecho de considerar la tierra como un plano y no como una esfera; sostienen y han manifestado en varios medios de comunicación, que el horario actual es el más acorde para España, por lo que retrasar una hora, no reportaría los beneficios pretendidos y sí algunos perjuicios.

El caso es que las ventajas y efectos de los ajustes de horarios, parecen hacerse más evidentes en otros países, especialmente del norte y centro de Europa, donde tienen un sistema y una cultura laboral más racional y estable, con jornadas y funciones más estandarizadas, con los tiempos de trabajo más concentrados y las horas de luz más reducidas.

En el caso de España, estas ventajas son menos demostrables, debido a la especial idiosincrasia, el estilo de vida, los hábitos y costumbres, la mayor diversidad regional y la forma en sí de ser.  Además, nuestra economía es muy dependiente del sector servicios, en especial del turismo, ocio y comercio, donde la cuestión de los horarios es mucho más caótica y los oficios son muy variopintos. A esto, habría que añadir el significativo aumento del autoempleo (donde la duración de las jornadas es imprevista), los contratos a tiempo parcial, los trabajos temporales e incluso la economía sumergida, que dificultan mucho más las comprobaciones fehacientes de los mencionados ahorros energéticos, así como sus posibles incidencias en la productividad y el rendimiento. Y la situación climatológica cada vez está sujeta a más variabilidad, distorsionando los niveles de consumo energético.

Los cálculos de ahorros estimados son potenciales, suponiendo que se usara la energía de forma eficiente, cosa que en los hogares, empresas y áreas públicas en España parece lejos de que sea una realidad. Es necesario tener un comportamiento responsable y utilizar tecnologías de ahorro en las fábricas y empresas. Actualmente, la continua conectividad tecnológica a la que la sociedad está sometida, hace que se trasnoche más e incluso se siga trabajando posteriormente en el hogar. Además, existe la arraigada costumbre de consumir tv y radio hasta más allá de la madrugada (los programas de más audiencia terminan más tarde de medianoche), junto a los tardíos horarios de los espectáculos y acontecimientos deportivos.

En España, según diversos estudios de opinión, se recibe mejor el cambio de horario de verano, donde se aumentan las horas de luz vespertina, se incrementa el optimismo, aumentan las actividades al aire libre y el consumo de ocio, por lo que los sectores y negocios de este ámbito, son los que se ven más beneficiados.

En definitiva, parece que se prefiere más horas de luz después del trabajo, especialmente en este período de primavera-verano, por lo que el retraso permanente de una hora no es visto con buenos ojos por muchos ciudadanos de a pie ni en comercios y negocios, especialmente en la zona mediterránea y Baleares donde a las seis o siete, según la época, empezaría a oscurecer con las connotaciones negativas que podrían derivarse (por ejemplo, en el turismo).

Por todas estas cuestiones, el que se genere un cambio en las costumbres en España por el hecho de retrasar una hora los relojes, tampoco parece muy evidente que se pueda producir, al menos a medio plazo. Desde el Instituto de Política Familiar, se hace hincapié en que en España existe una cultura de “presencialismo” laboral que redunda en horarios improductivos; para que los ajustes horarios fuesen efectivos, se debería “europeizar” en cuanto al asunto de las jornadas de trabajo.  Si está situación se llegase a implantar, la mayoría de países de la UE y en especial los numerosos turistas alemanes, franceses, italianos… tendrían que tener en cuenta aquello de “una hora menos en España”.

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Comments (5)
Pablo Pérez (not verified)
1 April 2017 10:27 am Reply

La mayoría de las personas prefieren disponer de más horas de luz solar por la tarde, eso es evidente, por lo que no se entiende por qué desde diversos foros se sigue proponiendo y estudiando el retraso de una hora en España, cuando como se comenta en el artículo, no se van a producir cambios en las costumbres de los españoles por ello, por muchas campañas educativas que se realicen.

Ana M. Martín (not verified)
15 April 2017 06:43 pm Reply

Estoy de acuerdo con la dificultad de hacer cambiar las costumbres y hábitos de los españoles. Desde los propios organismos gubernamentales no parecen muy partidiarios a ese posible cambio. Hace unos meses desde televisión española empezaron una campaña para empezar antes y terminar sus principales programas y series antes de las 12 de la noche, y eso acabó durando un telediario, nunca mejor dicho.

Juan Gómez (not verified)
23 April 2017 06:44 pm Reply

Toda esta polémica se reaviva cada vez que viene un cambio de hora, pero luego se queda en nada, porque hay problemas más importantes que resolver, como el tema del uso eficiente de la energía, el consumo responsable y el mayor uso de las renovables por mucho que les pese a las compañías eléctricas, qué siguen teniendo el dominio en sus manos.

Jean Tirole (not verified)
4 November 2017 06:38 pm Reply

Los estudiantes de ingeniería matemática Francisco, Javier y Darío, pensamos que el artículo trata bastantes puntos de inflexión sobre el tema y nos gustaría añadir que el horario actual tiene cierta controversia dados los siguientes motivos. En primer lugar concretar que España tiene la hora de Berlín desde la II Guerra Mundial. España y el resto de países europeos (excepto Portugal y Suiza) adelantaron la hora. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra volvió a la hora GMT, mientras que Francia y España no lo hicieron. Por esa razón España se quedó con la hora de Europa Central, por lo que tenemos una hora de adelanto con respecto al sol en invierno y dos en verano. Desde hace décadas, asociaciones y algunos partidos políticos quieren retrasar el reloj una hora y a finales de 2013, el Gobierno español se comprometió a estudiar la posibilidad de cambiar el huso horario y así coincidir con los países de nuestro entorno, como Portugal. Entre ellos está Mariano Rajoy quien citó esta medida como parte de un paquete para racionalizar los horarios de los españoles, podemos apreciarlo en el siguiente video subido a la cuenta de twitter oficial del Partido Popular (https://twitter.com/PPopular/status/716238997962379264). El sábado 16 de marzo de 1940 en España, las once de la noche pasaron a ser las doce por orden del gobierno del general Franco. La Cámara Alta aprobó una resolución para pedir al gobierno que cambie la hora a la británica. De esta forma los españoles saldrían antes de trabajar y tendrían más tiempo para conciliar su vida personal, familiar y laboral, y ayudaría también a impulsar una racionalización de los horarios, según José Luis Casero (presidente de ARHOE-Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles): Encontrarnos en nuestro huso horario favorece nuestro ritmo circadiano, nuestro reloj biológico, por lo que favorece nuestra productividad. Según Arhoe esto provoca un incremento productivo de un 19% y un descenso del 30% en absentismo». En cambio creemos que se puede racionalizar los horarios sin necesidad de cambiar la hora. De hecho, Francia tiene la misma hora de España con unos horarios más parecidos a los del resto del continente. España vive principalmente del sector servicio y turismo y el adelanto de la hora provoca que amanezca y anochezca antes, factor que no beneficia a dichos sectores, ya que en torno a las 18:00 es de noche. Según el IDAE, dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el potencial de ahorro en iluminación en España puede llegar a representar un 5% de nuestro consumo eléctrico, lo que equivale a unos 300 millones de euros. De esa cantidad, 90 millones corresponden al potencial de los hogares, y suponen unos seis euros por hogar. Los 210 millones de euros restantes se ahorran en los edificios del sector servicios y en la industria. Numerosas encuestas y estudios reflejan que es mejor concebido el horario de verano, en supermercados por ejemplo con el horario de primavera-verano sus ventas ascienden hasta un 30%. Entonces si España adoptase el horario correspondiente en verano anochecería una hora antes, alrededor 20:45, y amanecería en torno a las 5:45. En invierno anochecería sobre las 17:00 y amanecería en torno a las 6:45. Entonces perderíamos horas de luz que si afectarían al consumo energético, turismo y vida cotidiana de los ciudadanos. Ante la situación la única forma de solventar el cambio sería un cambio en la cultura del país. Este cambio sería demasiado drástico y probablemente afecte negativamente al estado emocional y psicológico de los ciudadanos.

Jean Tirole (not verified)
5 November 2017 01:57 pm Reply

El Gobierno español se comprometió a estudiar el cambio de hora para coincidir con los países europeos y racionalizar los horarios. Saliendo antes podríamos conciliar la vida familiar y laboral mejor. Según el presidente de ARHOE, nuestro huso horario favorece al ritmo circadiano aumentando la productividad un 19% y descendiendo un 30% el absentismo. Según el IDAE el ahorro en iluminación en España puede ser un 5% de nuestro consumo eléctrico, 90 millones para potencial de los hogares y 210 en los edificios del sector servicios e industria, además de ascender las ventas hasta un 30%.

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