UEM

Babel World

El blog del Departamento de Traducción y Comunicación Intercultural (TCI). A través de este blog, nuestro departamento quiere compartir contigo información, reflexiones, comentarios, trucos, sugerencias y datos de interés sobre diferentes aspectos en relación con el Grado en Traducción y Comunicación Intercultural. Te invitamos a que participes y hagas de este blog un espacio vivo y dinámico donde poder intercambiar ideas con el resto de la comunidad en la Red. Al terminar su lectura tendrás la posibilidad de publicar tu post o entry y así ampliar la información difundida.

Episode 71: Cuando la interpretación llama a tu puerta

Babel World Blog del Grado en Traducción y Comunicación Intercultural de la UEV Blog Babel World Published 04 June 2013

Hace unos días, aún con el éxtasis que se siente tras haber concluido un trabajo que requiere esfuerzo, dedicación y, por qué no, una pizca de osadía, me dispuse a escribir un correo a Ruth León para contarle lo que yo considero toda una aventura como traductora e intérprete novel.

La razón por la que quise compartir esta experiencia con ella no es otra que la de agradecerle como antigua alumna los consejos y las vivencias que nos transmitió en su momento, que para mí han sido siempre muy prácticos. Y es que cuando salimos de la universidad y tenemos que demostrar que lo que dice nuestro título es cierto, que de verdad somos traductores de inglés, de alemán, audiovisuales, especializados, jurídicos, intérpretes, mediadores, proofreaders, gestores de proyectos, terminólogos, testers, profesores particulares de inglés, profesores online de español, correctores de estilo, etc., da un poco de vértigo porque piensas: y esto ¿cómo lo explico para que no suene al típico chapuzas que hace de todo? Pero bueno, esa es otra historia sobre la que ojalá mis traducompañeras (Ángela y María) y yo podamos contaros pronto en otro post...

El caso es que en el colegio donde trabajo este curso como Auxiliar de Conversación en Inglaterra (recomiendo muy mucho este programa) ha requerido durante un período de tiempo mis dotes de intérprete. Algo que yo ni sabía que tenía. Uno de los alumnos de este centro, de ascendencia brasileña pero nacido en España, fue expulsado permanente por una falta grave en su comportamiento y es aquí donde yo aparezco en esta historia que se prolongó durante unos dos meses y que dio aliento a mi carrera como intérprete.

A pesar de que en el colegio donde trabajo estudiar español o francés sea obligatorio de los 11 a los 14/16 años (dependiendo de tus aspiraciones), no es frecuente encontrarte con alguien (entre los que incluyo profesores) que se desenvuelva con soltura en ninguna de estas lenguas, excepto nativos, claro está. Por eso, cuando la dirección del colegio comenzó a tramitar la expulsión de un alumno cuyos padres no podían expresarse en inglés pero sí en español, dado que habían vivido muchos años en España, me secuestraron, literalmente.

El primer día, no tuve noción de lo que había hecho hasta pasadas unas horas de la conmoción inicial, y os puede parecer una autentica exageración, y no digo que no lo sea, pero para mí fue tal y como os lo escribo, una conmoción. No conozco el procedimiento habitual por el que te conviertes en intérprete, pero yo os puedo decir que en mi caso pasé de estar ayudando a unos niños a escribir una redacción en español sobre su colegio ideal a directamente estar sentada interpretando en la oficina del Deputy Head con la secretaria, la responsable de que los niños se comporten adecuadamente en el colegio, el niño en cuestión, sus padres y también su hermano bebé para completar el cuadro, en cuestión de medio minuto. Eso sí, el Deputy se encargó de ponerme al día en los 30 segundos que se tardan desde la clase donde estaba hasta su despacho: básicamente mi cometido era decirle a unos padres que no conocía de nada que su hijo al que tampoco conocía iba a ser expulsado permanentemente por haber traído un arma al colegio y amenazar a otros estudiantes, que sobra decir que tampoco los había visto en mi vida. Soy consciente de que cuando eres intérprete no tienes que conocer necesariamente a quien interpretas pero en este caso iba más allá de una interpretación, y es que no es muy difícil imaginar lo desamparados que pueden llegar a sentirse unos padres que no entienden lo que está pasando con su hijo por desconocimiento cultural y sobre todo del idioma, y que venga un extraño y se lo suelte es, cuanto menos, chocante. Y así es como me sentí yo en aquel momento, una especie de parachoques entre ambas partes, que sin haberlo pedido estaba ahí con todo ese peso sobre mi espalda.

Tras esta primera toma de contacto, vinieron otras muchas tomas de contacto, reuniones telefónicas, reuniones con los servicios sociales, reuniones telefónicas otra vez, reunión con todo el consejo escolar (representante de padres, y cargos de todo tipo dentro del colegio, porque no tendrán muchos profesores de idiomas en el colegio ¡pero cargos no les faltan!)... Así hasta que el conflicto se solucionó.

Tengo que reconocer que me agradecieron por activa y por pasiva mi esfuerzo y mi colaboración, no creo necesario entrar en más detalles pero no era plato de buen gusto para ninguno de los presentes y eso han sabido recompensarlo muy bien, por lo que estoy doblemente contenta.

Pero para mí lo más significativo fue que no solo superé mi temor escénico e interpreté siempre que así me lo pidieron sino que lo hice bien, con profesionalidad y sin miedos, vergüenza o cualquier otra barrera que tendemos a plantarnos delante y no nos deja ver más allá. Yo, personalmente, no sabía que podía hacerlo pero ahora sí lo sé y por eso os animo a todos aquellos que sufrís en las clases de interpretación consecutiva, que os quedáis callados y bajáis la cabeza a que demostréis vuestra valía, porque cuando estás en el lugar del intérprete y sientes que eres una pieza clave en el puzle, no vas a defraudar. Los miedos se desvanecen pero el buen sabor de boca y la satisfacción personal se quedan y merece la pena.

Cristina Martínez Istillarte

Exalumna TCI (graduada en 2012)

Share in Twitter Share in Facebook Share in LinkedIn
Comments (7)
Ernesto Méndez (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

¡Esa ye mi asturiana!¡Echá p'alante! :-) Enhorabuena por tu labor y plantéate lo de ser intérprete. Eres una chica lista y con mucha valía. ¡Ánimo Cristina! Me ha gustado tu perspectiva. Un abrazo y a ver si nos visitas por Valencia (o coincidimos en Luarca algún verano). :-)

Noelia Ojero (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

Muy bonita e interesante tu historia, me alegro mucho por ti y te agradezco enormemente los ánimos que nos das a los de cursos siguientes. ¡Un saludo! Noe

Ruth León (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

Me encantan las historias de superación, pero cuando estas vienen de personas que conoces, aprecias y a las que, además, has tenido la oportunidad de acompañar en su proceso de maduración, ya no hay palabras... ¡Enhorabuena, Cristina!

Melanie Beleña Lauda (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

Muchas gracias por contarnos tu historia, Cristina. La verdad es que nos da mucho ánimo para lanzarnos a la interpretación sin miedos. Me imagino que será muy reconfortante ver que tu trabajo ha servido para ayudar a otros. ¡Te deseo mucha suerte!

Begoña Barrado (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

Me ha encantado la forma que tienes de contarlo, una experiencia única que seguro servirá a nuestros alumnos actuales. ¡Enhorabuena!

Josefina (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

La vida es un reto permanente y no somos conscientes de nuestras habilidades hasta que se presenta el hecho. Felicidades y cuando te aburras, comienza a escribir un libro, me gusta tu estilo

Cristina (not verified)
19 April 2016 10:34 am Reply

Muchas gracias a todos por los comentarios. No sé por qué no lo había leído hasta ahora y me he llevado una sorpresa muy grata. Mi motivación para escribirlo era sobre todo demostrar que es posible equivocarnos sobre lo que somos capaces de hacer, así que si he conseguido animar y servir de ejemplo para lanzarse a la piscina estoy más que contenta. Y por supuesto, que mis ex profesores lo valoren no tiene precio :-). ¡Buen verano a todos!

Leave a comment