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Traducción e Interpretación en la Universidad Europea

Blog de los docentes del grado en Traducción e Interpretación de la Universidad Europea. En él hablaremos de qué significa traducir, de la comunicación intercultural, de cómo se forma un buen intérprete, de tecnologías de la traducción, de las salidas profesionales... En resumen, de cómo convertir tu pasión por las lenguas en tu profesión.
 

Marta Sánchez-Nieves Fernández, entrevistada por Rodrigo Rivera, alumno de 1º del Grado en Traducción y Comunicación Intercultural

Fernando Contreras Blanco Profesor Universidad Europea Blog Traducción e Interpretación en la Universidad Europea Publicado 26 Junio 2017

Esta entrevista fue realizada a la traductora editorial Marta Sánchez-Nieves, ganadora del Premio Esther Benítez de traducción. Es un premio anual que se otorga, desde 2006 por ACE Traductores a la mejor traducción de una obra literaria de cualquier género. Ella lo ha ganado por la traducción de Noches blancas, de Fiódor Dostoievski.

Estas son algunas de sus otras actividades realizadas:

Profesora de lengua rusa y redactora de pruebas de acceso a certificación en la EOI de La Laguna (curso 2014-2015)

Profesora del programa «Ruseando - Ruso para emprendedores» organizado por el Ayuntamiento de Zaragoza dentro de su servicio para emprendedores 'Zaragoza Activa'. (mayo-junio 2014)

Profesora de lengua rusa en la EOI n. º1 de Zaragoza (2004-2014)

Y estos, algunos de los libros traducidos:

El coro, de Marina Paléi, Automática editorial, marzo de 2017

Traducción

Ciencia ficción rusa y soviética. Vol. 1: del siglo XIX a la Revolución, VV. AA., Ediciones Nevsky, octubre de 2016

Traducción de «Viaje científico a la isla de los Osos» de Ósip Senkovski.

El duelo de honor. De Casanova a Borges, VV. AA., Alba editorial, octubre de 2016

Traducción de los cuentos «El espadachín» de I. Turguénev y «El duelo» de Nikolái Teleshov.

La reina de picas, de Alexander Pushkin, Ediciones Nevsky, septiembre de 2016

Traducción

Mónechka (La Cabiria del canal Obvodny), de Marina Paléi, Automática editorial, abril de 2016

Traducción

Los huevos fatídicos de Mijaíl Bulgákov, Ediciones Nevsky, marzo de 2016

Traducción

Prosa breve e inéditos de Mijaíl Lérmontov, Ediciones Nevsky, febrero de 2016

Cotraductora. Traducción de «La princesa Ligovskaia»

Diario de un hombre superfluo de Iván Turguénev, Nórdica Libros, enero de 2016

Traducción

Cinco continentes de Nikolái Vavílov, Libros del Jata, noviembre de 2015

Cotraductora junto con Maila Lema Quintana

Cuentos de Navidad. De los hermanos Grimm a Paul Auster, VV. AA., Alba Editorial, octubre de 2015

Traducción del cuento «Un árbol de Navidad y una boda» de Fiódor Dostoievski.

Preguntas:

1. Según usted, ¿cuáles son las ventajas y desventajas de un traductor profesional?

No sé muy bien qué desventaja puede tener tratar con un profesional. ¿Alguien contrataría a un dentista no profesional, a un fontanero? Cuando consigamos que esta pregunta deje de ser necesaria, la profesión habrá ganado muchos enteros. Lo curioso es que estas cuestiones se plantean solo con profesiones relacionadas con las humanidades, nadie lo hace con las ingenierías, por ejemplo.

Otra cosa es si el traductor tiene que ser titulado en traducción. Personalmente, creo que no. Conozco multitud de ejemplos de excelentes traductores que no han pasado por la facultad de traducción. Otros muchos que sí. Así que no hay una única respuesta, al menos no una categórica y definitiva.

2. ¿Qué aptitudes y actitudes necesita un buen traductor?

Es importante la disposición a aprender siempre, a mantener el contacto con el idioma y la cultura de las lenguas con las que trabaja. Y actitud de sospecha, para descubrir lo que se esconde detrás del texto.

3. ¿Alguna vez ha trabajado fuera de España como traductora?

No. Sí he traducido en estancias en el extranjero, pero eso no cuenta. Al fin y al cabo es una de las ventajas (y desventajas) de los traductores autónomos: donde esté tu ordenador, ahí está tu despacho.

4. ¿Es imprescindible vivir en otra cultura para tener conocimientos acerca de esta?

Imprescindible no es. Pero sí empaparse de ella por otras vías, manteniendo contacto con portadores de dicha cultura, leyendo, lecturas de todo tipo: novelas, ensayos, historia, geografía, poesía, ciencia…

5. ¿Qué técnicas utiliza con más frecuencia para hacer una traducción?

Huy, no creo que pueda llamarse técnica a mi forma de traducir. Simplemente me preparo el texto: lo leo si es corto, lo imprimo en papel si es largo y, sobre todo, si es un libro. Los libros no los leo antes. Por cuestión de tiempo y por aproximarme a la historia igual que lo hace un lector cuando lo abre y empieza la lectura.

Y luego simplemente abro un archivo de Word, lo configuro para que quede con el formato de la plantilla de 2100 caracteres y, hale, a empezar.

6. Cuando empezó a traducir, ¿qué fue lo más difícil y cómo lo resolvió?              

Los términos más específicos (todavía recuerdo las vueltas que di para averiguar la palabra «botafuego»), en esa época había menos recursos (de internet ni hablamos) y, sobre todo, no tenía contacto con compañeros experimentados o especialistas en determinados temas a los que ahora recurro en estos casos. ¿Cómo lo resolví? Con paciencia, de biblioteca en biblioteca… y algunas cosas de pura casualidad.

7. ¿Cuántas palabras empezó traduciendo y cuántas traduce en la actualidad?              

Nunca he contado mi volumen de trabajo en palabras, de hecho, apenas lo cuento. Suelo hacer cálculos de cuantas páginas tengo que hacer al día, poco más. Suelen ser unas 8 (tomando de referencia la plantilla de 2100 caracteres que he citado antes), 10 en los días buenos si son textos de exigencia media.

Creo que hay estudios que sitúan la media de palabras en unas 2000, pero ya te comento que no estoy acostumbrada a contar en palabras.

8. ¿Qué dificultades ha tenido al traducir y cómo las ha resuelto?

Si pienso en dificultades así en general pienso en tres Nikoláis: Gógol, Leskov y Vavílov. El primero por sus historias plagadas de ucranianismos en la época que las escribió, pero no en la actualidad. El segundo, por el lenguaje tan popular y arcaico ya para el XIX. El tercero, por la terminología específica de botánica y las condiciones en que se conservó el manuscrito, que nos llevó a Maila Lema (la cotraductora del libro) y a mí a hacer verdaderas búsquedas «arqueológicas» en internet.

Las resolví con paciencia (¿no cuela?), consultando a colegas, a especialistas en la materia. Por ejemplo, en el caso de Vavílov, llegamos a contactar con el Servicio de Documentación del Museo del Prado, amabilísimos, por cierto.

9. ¿Qué herramientas o programas utiliza para realizar sus traducciones?              

Muy básicos, tenía un diccionario electrónico pero ya no funciona con las nuevas actualizaciones del sistema operativo. Así que dependo de internet, de Word y de los diccionarios en papel, de dichos, de ideas afines, de uso, el Redes, … Y luego en ruso varios bilingües de léxico especializado y uno 

monolingüe que me encanta sobre el habla popular, en el que vienen prácticamente todos los usos dialectales de las palabras en la antigua URSS. Se me van las horas leyéndolo.

10. ¿Qué es lo que más le gusta de su carrera?           

El contacto con Rusia, con su cultura y su herencia literaria. Y la posibilidad de descubrir autores nuevos.

El contacto con los colegas, muchos de ellos ya amigos. Y los libros que descubro por ellos (aunque la pila de lecturas pendientes no hace más que aumentar).

Y ya si me pongo estupenda, la sensación de ser puente entre culturas.

11. ¿Ha ejercido alguna vez la labor de intérprete? Si es así, ¿cómo fue su experiencia?             

Huy, solo una vez, al poco de acabar la carrera y por inconsciencia juvenil. Hice interpretación consecutiva (aunque no sabía que se llamaba así) y descubrí que no era lo mío.

12. ¿Qué método es eficaz para conseguir clientela, es decir, hacerse de contactos?           

No creo en fórmulas mágicas o perfectas. Yo creía que no era el ejemplo a seguir, pero hace poco en unas jornadas una colega comentó que el 90 % de los trabajos que le llegan lo hacen a través de colegas. Así que claramente el contacto con los colegas es básico, sobre todo de cara a conseguir ese primer cliente, siempre tan difícil.

Y la calidad, sin calidad no vamos a retener a ningún cliente.

13. ¿Cómo se factura una traducción?             

Depende de si es técnica o editorial. La primera suele hacerse por palabra del texto original y está sujeta a IVA. La segunda puede ser por plantilla de 2100 caracteres, por recuento de word basándose en estos 2100 caracteres o por palabra, pero sobre el texto final. Puedes calcular más o menos cuánto va a costar la traducción de un libro, pero es una cantidad aproximada. Y estas no están sujetas a IVA.

El cómic, la poesía y los libros infantiles no funcionan exactamente igual. Sobre todo estos últimos con ciertas irregularidades en el tema de los contratos.

14. ¿Cuáles son las obligaciones morales de un traductor profesional?             

Fidelidad al texto, confidencialidad en los casos que lo requieran.

Algunas asociaciones tienen códigos deontológicos. Yo soy socia de estas dos:

http://www.ace-traductores.org/Codigo_deontologico

https://asetrad.org/la-asociacion/codigo-deontologico

15. ¿Cuáles son las variantes que determinan el tiempo que tiene un traductor para terminar una traducción, y en qué plazo oscilan?

Esta  respuesta es un gran «depende». Lógicamente la extensión y la dificultad, si el texto es más o menos técnico, más o menos arcaico… Si exige bastante investigación (como en el caso que te he comentado de Vavílov) o preparación previa con lecturas varias (como me está pasando actualmente con las memorias de Anastasía Tsvietáieva). Hay muchas variables. También depende de si te dedicas a tiempo completo a traducir. Cuando trabajaba en la escuela, pedía plazos más amplios. Por ejemplo, para El libro cerrado de Andréi Dmitriev tres meses fueron escasos por el tipo de prosa. Sin embargo, Refugio 3/9 de Anna Starobinets era más largo y tardé apenas dos meses. Cierto que toda la parte del folclore ruso acababa de salirme en Gógol y no tuve que andar investigando.

De ahí mi respuesta del gran «depende», palabra que es la base de la traducción.

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