UEM

¿Ciencia o Ficción?

En "¿Ciencia o Ficción?" estaremos al tanto de los últimos avances científicos y tecnológicos, aquellos que, por asombrosos, parecen más ficción que realidad. Y todo ello aderezado con un poco de incredulidad, otro tanto de inconformismo y un bastante de cinefilia. ¿Estás preparado para la aventura?

¿Cuándo llegaremos a entendernos?

Sergio Calvo Fernandez Vicerrector de Investigación de la @UEuropea Blog ¿Ciencia o Ficción? Publicado 20 Abril 2017

<p>Una de las sorpresas del 2016, en lo que al panorama cinematográfico se refiere, fue <a href="http://www.lallegadapelicula.com/videos"><strong>“La llegada”</strong></a> de Denis Villeneuve, con Amy Adams y Jeremy Renner en los papeles protagonistas. ¿O deberíamos dar el protagonismo a los pulposos extraterrestres que viene a la Tierra a darnos consejos? Sean unos u otros, lo cierto es que el filme se acerca al manido tema de los “encuentros en la tercera fase” desde una perspectiva pausada e inteligente, muy alejada del circense “más de difícil todavía” de “Independence Day” y similares.</p><p>A estas alturas será ya difícil hacer “spooliers” con esta cinta, baste decir para los que no la hayan visto, que unos extraterrestres aparece en la Tierra y se inicia una carrera contra reloj para comunicarse con ellos y descubrir sus intenciones.</p><p>Más allá de la turbadora puesta en escena, del tratamiento que el director da a esos seres del espacio exterior, o del asombroso desenlace final, lo que quiero remarcar en este post es la figura de la doctora Louise Banks. Cabría pensar que en una película de ciencia ficción el científico que tiene en su mano salvar a la humanidad fuese un reputado biotecnólogo, astrofísico o neurofisiólogo. Pero no, resulta que la doctora Banks es una reputada LINGÜISTA. Porque lo que está en juego, por encima de todo, es poderse comunicar con &nbsp;esos seres de otro mundo. Y éste es el principal acierto del guion, &nbsp;entender que sin comunicación nada es posible, porque los seres racionales lo somos, precisamente, por nuestra capacidad para comunicarnos con otros a través de símbolos que compartimos en un código común. Por eso resulta tan revelador el diálogo que se establece entre la Dra. Banks (lingüista) y el Dr. Donelly (físico teórico) cuando ante la afirmación de la primera de que la lengua es la base de la civilización, el segundo contesta que la piedra angular de la civilización no es la lengua, sino la ciencia. Pero, ¿acaso puede existir ciencia sin un lenguaje que la sustente? Yo creo que no y el final de ese diálogo me da, en parte, la razón. El Dr. Donelly analiza junto a la Dra. Banks la mejor aproximación para establecer contacto con los extraterrestres. Él comenta: “tengo una lista de preguntas que podemos revisar juntos, empezando por una serie de saludos de secuencias binarias…”, a lo que ella tajante le interrumpe con un simple “¿Qué tal si hablamos con ellos antes de agobiarles con matemáticas?”.</p><p>Y esto casa como añillo al dedo con el <a href="http://blog.universidadeuropea.es/es/ciencia-y-tecnologia/ciencia-o-ficc... post de este blog</strong></a>. Aquel en el que reivindicábamos las ciencias sociales y de la comunicación, como ciencias con mayúsculas. Sin desmerecer en nada a las que conocemos como “ciencias puras”. ¿Acaso es que las otras son “impuras”? No pongo en duda la importancia de esas mal llamadas “ciencias puras”, de hecho, yo soy biólogo. Pero si algo me han enseñado estos años de trabajo es que entenderse los unos con los otros es mucho más difícil de lo que parece.</p><p>Y aquí, el filme de Villeneuve se convierte en una perfecta metáfora de nuestra sociedad actual. Un mundo global hipercomunicado e hipervitaminado, en donde todos parecemos compartir los mismos códigos, pero somos incapaces de entendernos entre sí. Sabemos movernos perfectamente por cualquier aeropuerto del mundo reconociendo los pictogramas de las señales, aunque no hablemos el idioma del país en el que estemos, pero luego, compartiendo idioma, somos incapaces de entender al que tenemos al lado.</p><p>Muchos de los problemas que veo cada día en mi trabajo se reducen a eso. A una mala comunicación entre las partes. Un mismo mensaje es interpretado de manera diferente por cada uno de los miembros que están en una reunión. Y es que, aunque todos hablemos el mismo lenguaje, muchas veces parecemos más extraterrestres que los de la película de Villeneuve.</p>

Compartir en Twitter Compartir en Facebook Share in LinkedIn
Comentarios
Deja un comentario
Posts relacionados
Sin imagen
03Febrero
Leer más

La pereza de las vacaciones

Hace escasamente ocho días fue el retorno de las vacaciones de Semana Santa. Todo el mundo llegó eufórico. No es extraño, el descanso sienta bien....
Leer más
Sin imagen
03Febrero
Leer más

Por un vaso de leche

En un comedor cualquiera de una residencia cualquiera, dos compañeras charlan mientras cenan....
Leer más
Sin imagen
03Febrero
Leer más

Mamá quiero ser artista

María vino a Madrid a triunfar. Lleva toda su vida bailando, es lo que mejor sabe hacer. Su sueño es estudiar Artes Escénicas, algo así como la...
Leer más